Entrevista a Joaquín Caparrós


Una vez acabado el mercado de fichajes de invierno, Joaquin Caparrós responde en una entrevista concedida a ecoDiario como han sidos estos meses frente al área técnica del Sevilla, ya que ha dado un salto que le ha costado de ser entrenador a estar en los despachos del club. .

- ¿Cómo califica sus primeros meses al frente del área deportiva del Sevilla FC?

"No nos ha dado tiempo a pensar. Entré a finales de mayo, cuando me nombraron, y a la vez también entró Carlos Marchena y Paco Gallardo a primeros de junio. No nos dio para pensar, estaba recién terminada la temporada y estábamos en época de fichajes, de bajas, de altas, con un Mundial por delante... No nos ha dado tiempo a pensar. Ya terminó y lo que sí es cierto es que ahora empieza otro proceso. Ahora empieza, en el buen sentido de las palabras, el trabajo que nosotros queremos desarrollar dentro del área deportiva, tanto en lo que es la cantera como en lo que es la secretaría técnica. Ahora toca un mes de estudio, de análisis, de valoración de todo lo que tenemos y ahora, a partir de octubre, empieza nuestro curso, que es cuando queremos poner nuestro sello tanto en lo que es el trabajo de cantera como en el de la secretaría técnica"


- ¿Qué novedades traerá ese sello Caparrós?

"No tanto un sello Caparrós, sino el sello del equipo que tenemos. Qué duda cabe de que cuando uno llega a un cargo mantiene lo muy bueno que hay, pero también tiene que poner algo de lo que sabe, de la experiencia que hemos tenido tanto en un área, la secretaría técnica, como en la cantera. Y en eso estamos, pues el trabajo anterior ya estaba muy adelantado"

- ¿Qué le ha costado más en esta nueva etapa profesional?

"El mundo de los agentes, que es un mundo que yo conocía desde otra perspectiva. Hemos llegado sin conocer. Conocía a muchos porque llevo muchos años en el mundo del fútbol, pero con otra visión. Y ahora lo fundamental es conocer, saber con quién tratas y de qué forma"

- ¿Ha sido consciente Joaquín Caparrós de toda la histeria que ha vivido el sevillismo a lo largo de este verano en lo que a materia de fichajes se refiere?

"Eso es lo que hace grande al Sevilla. Eso le pasa también al Real Madrid, al Barcelona... La afición del Atlético de Madrid, quizá, está un poco más concienciada. El futbolista sabe al equipo al que viene, entiende el nivel de crítica. Nuestra afición, porque no se gane un partido, por tal o por cual, es normal que nos apriete. Luego, hay que verlo cuando se está en el campo, en el terreno de juego. Durante toda la semana se habla de situaciones, pero en el campo el sevillismo es la leche; está todo el mundo animando al equipo y eso es lo importante. Que en nuestro gran templo, cuando empieza a rodar la pelota, todo el mundo se olvida de cualquier situación y mira por una misma camiseta y un escudo. Eso es lo que nos hace que todos estemos unidos y hagamos fuerza para que nuestro equipo gane. Luego acabará el partido y habrá la crítica de que nos ha gustado más o menos, que ese jugador no se ha adaptado, pero son situaciones que pasan. Cuando empieza a rodar el balón estamos todos pensando en nuestro equipo y en nuestro escudo".

- ¿Ha pedido consejo a Monchi o ha hablado con él a lo largo de este verano, más allá de las operaciones de Nzonzi o Gonalons?

"No. Hablé con él al final de la temporada y no he podido hablar más".

- ¿Se ha encontrado con un mercado muy inflado?

"Nos hemos encontrado un mercado que está de locos. Y no lo digo yo, sino toda la gente del fútbol. Y no sabemos hasta dónde puede llegar. Tendremos que irnos adelantando a las situaciones, a los tiempos, y toda la gente que está dentro del club tendrá que darle vueltas a la cabeza y tener esa capacidad creativa. El fútbol va a una velocidad grande y por lo tanto hay que encontrar otro tipo de recursos para que el club siga creciendo como ha venido haciendo hasta ahora. Cada vez los clubes, en tema de televisión, han ido creciendo hasta prácticamente igualarse a un grupo de equipos como puede ser el nuestro. El Sevilla, en su momento, ya tuvo esa creatividad y generó otro tipo de ingresos; ahora, dentro del club, hay gente muy inteligente, seguro que van a dar ese pasito".

- ¿Cuál es la solución, encontrar jugadores aún más jóvenes antes de que exploten?

"Veremos. Vamos a intentar que el Sevilla siga creciendo, sin perder ese nivel de competitividad y exigencia que nos ponemos nosotros y que también nos impone nuestra gente, pues ésa es la forma de crecer. El Sevilla es un club referente, no sólo a nivel nacional, sino también europeo. Y no sólo a nivel deportivo, sino también a nivel de gestión. Un club con una solidez muy visible en el área deportiva, pero también lo es en todas las áreas: comunicación, marketing, formación... Un club consolidado que hace que la proyección sea aún mayor".

- ¿Es eso lo que se pretendía con el joven brasileño Pedro, del Fluminense, que ahora está en la órbita del Real Madrid?

"Nosotros tenemos que llegar a ese tipo de futbolistas, pero también es cierto que tenemos que valorar hasta dónde podemos invertir en un jugador. Y también ver lo que tenemos en casa. Tenemos la mejor materia prima que hay en el fútbol; el equipo que mejor trabaja la cantera de toda Europa es el Athletic. Entonces, como nosotros tenemos la mejor materia prima, tenemos que cuidarla y ser un equipo que a corto-medio plazo también incorpore chicos al primer equipo, porque tenemos mucho talento; campeones y subcampeones del mundo, del Mediterráneo, categorías sub 15... Chicos con mucho talento y cuando vayamos a hacer una inversión de fuera, ver todo lo que tenemos dentro. Tenemos una ciudad deportiva que está creciendo, también mucho personal que está cuidando todo eso. Técnicos muy cualificados, se invierte mucho y esa inversión hay que recuperarla antes de incorporar a un jugador muy joven y con mucha proyección".

- Haciendo algo de autocrítica, ¿qué puede mejorar Caparrós o en qué se ha equivocado a lo largo de estos primeros meses?

"Yo soy muy exigente conmigo. Haberme empapado de más cosas, pero no nos ha dado tiempo de más cosas. No nos ha dado tiempo de hacer pretemporada, por así decirlo. Llegamos a primeros de junio y ya había que competir metafóricamente porque venía el mercado y teníamos que estar listos. Todo eso, con un parón por el tema del Mundial. ¿Autocrítica? La ansiedad de querer cerrar tan pronto lo que era la plantilla. Había un Mundial por delante y eso te paralizaba más".



Uno de los temas que ha tratado Caparrós en la entrevista ha sido su primer derbi que ha pasado como director deportivo en los palcos del Villamarín

- Centrándonos un poco en su primer derbi como director deportivo. Sorprendió verlo con guardaespaldas durante las horas previas. ¿Cómo lo vivió? ¿Corría peligro su seguridad? ¿Fue una decisión personal, del club, de LaLiga...?

"No lo sé, eso seguro que tú lo sabes mejor que yo. Seguro que tienes la respuesta a todo eso. Fue una experiencia nueva ver el derbi así. Me contuve muchísimo. Sigo diciendo que me habría gustado estar entre los 500 que estuvieron allí, en la grada, pero también me contaron que habría sido complicado ese tipo de situación. Tuve que ir al palco, y creo que me comporté correctamente. Aguanté lo mío, pero yo eso lo llevo bien y lo peor fue el marcador final. Fue un resultado que no nos gustó a nadie. Que no vale hablar de justicia ni de injusticia, que es el resultado final. Porque yo soy de los que ni quiero impugnar los partidos ni quiero hacer nada; el resultado final es lo que hay y no hay que darle más vueltas".

- ¿Cómo vio la jugada de Roque Mesa y Pau López?

"Yo la tenía clara, y la prueba está en lo que decidió el comité. Pero no hay que darle más vueltas, eso ya es historia, son tres puntos menos que tenemos".

- ¿Tiene Joaquín Caparrós asimilado que es el principal villano del beticismo?

"Sí, estoy cómodo. Yo siempre he dicho que a mí me ponen mucho los derbis. Siento no haber podido estar en otro sitio, pues me habría gustado estar allí con los nuestros. En el palco, con corbata y tener que... Cuando se acordaba todo el estadio de mí, por ejemplo, me habría gustado poder levantarme al menos y haber mirado a todo el estadio como diciéndoles algo, pero no ha podido ser. La verdad es que nos dolió el perder de la forma que perdimos y no hay que darle más vueltas al tema".

- ¿Ha vivido alguna situación incómoda a lo largo de su vida por esa rivalidad?

"No voy a entrar en detalles. El que calla otorga. Pero sí ha habido situaciones, no ahora pero sí muy anteriormente, difíciles".

- ¿No cree que usted lo fomenta, en parte, con su actitud? No solo usted, sino también otros protagonistas con sus palabras

. "Puede ser. Yo el otro día me tuve que tragar las declaraciones (de Quique Setién). Impugnar el partido..." >

- A declaraciones así me refiero.

"Yo es que creo que lo decía en serio, que no estaba ironizando. A Quique, como es un purista del fútbol, no le gusta ganar como ganó, y por lo tanto dijo que podíamos impugnar el partido. Estoy seguro de que lo dijo convencido. Los que son puristas quieren ganar de otra forma, yo lo que quiero es ganar y ganar. No voy a entrar más".

- Es que es algo que a usted le sale de dentro, no es ningún papel o una imagen que proyectar, ¿no?

"Los que somos de Sevilla sabemos la rivalidad que hay. En mi barrio, Pío XII, cuando era pequeño no se echaban a pie los partidos; los del Betis a un sitio y los del Sevilla a otro. Así hasta el día siguiente, que jugábamos otro desafío, como lo llamábamos. Yo he vivido ese tipo de situaciones y mientras tanto siempre había bromas y risas".

- Pero esa rivalidad es más sana que la que se proyecta en los últimos tiempos

"El pique tampoco está mal. Lo importante es que hagamos una buena temporada, que consigamos los objetivos marcados y que disfrutemos de esta campaña que tenemos por delante".